El científico y catedrático de Biología Molecular ha asegurado en la COPE que han tenido que pelear “muchísimo” para conseguir el Campus de Excelencia Internacional
Era la pelea de David contra Goliat y la ha vuelto a ganar el más pequeño. Así ve el catedrático de Biología Molecular de la Universidad de Oviedo, Carlos López-Otín, la acreditación del Campus de Excelencia Internacional que ha conseguido la institución académica asturiana.
Otín, alma mater de una de las dos iniciativas de innovación propuestas por la Universidad de Oviedo para optar al sello de Excelencia, la que está dedicada a la Biomedicina y Salud. Un proyecto que va a permitir investigar con más fuerza el cáncer, el envejecimiento, la medicina regenerativa y las células madre. En declaraciones a la COPE ha explicado que tenemos proyectos bien dimensionados, honestos y con futuro, algunos han dado ya sus frutos a nivel internacional y está visto que el comité así lo ha entendido.